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Diálogo de blogueros del occidente cubano

Blogueros de varias provincias cubanas comparten experiencias y vivencias en la ciudad de Pinar del Río, la más occidental de la isla.

Con mayoría joven, la blogosfera del país se consolida como espacio para el diálogo, el debate y la participación ciudadana.

Alejada del discurso tradicional y con soporte digital, va más allá de la mera información que predomina en la prensa tradicional para reflejar suerte de crónicas de la vida cotidiana, con un lenguaje desprovisto de poses.

Se trata de una extensión de la realidad, en la cual se ejerce una influencia, una nueva forma de socialización, un canal de expresión fuera de los límites habituales con agendas públicas cercanas a las inquietudes de la gente, opinan sus protagonistas.

Pese a sus avances, la blogosfera busca mayor inclusión de actores en un espacio plural, diverso, respetuoso de las individualidades, pero con intereses definidos.

Según los organizadores, la cita es oportunidad para transmitir ideas entre los que de una forma u otra interactúan con los blogs y redes sociales, un momento también para "conocernos y acercarnos".

Las nuevas tecnologías me dieron la posibilidad de crear un diario sin papel y sin distancia, mi blog es mi pequeño órgano de prensa, dijo una de las asistentes quien destacó la repercusión de los materiales publicados más allá de las fronteras nacionales.

Por un 2006 de sonrisas para la niñez

Por un 2006 de sonrisas para la niñez Este 2006 muchos hombres y mujeres del planeta despertamos con la esperanza de vivir un año de mayor dicha para la especie humana.
El 2005, plagado de desastres, fue responsable de la muerte de al menos 350 mil personas por fenómenos de tipo natural, entre los más devastadores figuran el tsunami que sacudió el sudeste asiático y el terremoto del ocho de octubre en Pakistán.
Mientras las tormentas tropicales y los huracanes asolaron diversas regiones al causar un elevado número de muertes y pérdidas económicas millonarias.
Supuestas guerras preventivas amenazan con destruir la felicidad de los más chicos y su familia.
Los conflictos armados parecen no tener fin mientras los niños continúan siendo víctimas de esas conflagraciones, entre otros flagelos como el trabajo infantil, el hambre y la insuficiente asistencia médica.
Los que vivimos en esta isla, en especial las madres, miramos con desconsuelo las cifras de los que van al trabajo en vez de ir a la escuela y de aquellos a quienes se les privan de sus más elementales derechos.
Por eso, aunque el 2005 dijo adiós sin que muchos gobiernos lograran hacer cambios significativos para traer paz y mayor dicha, en especial a los más pequeños, los más optimistas soñamos con un futuro y un presente donde sean posibles las reivindicaciones que la humanidad espera,con un futuro y un presente que no ensombrezcan la sonrisa de mi hijo ni la de muchos otros que corren por el mundo.